martes, 18 de junio de 2019

Todo llega…reconocimiento a la reflexología facial

Todo llega…
A veces ocurre que un estado de ansiedad pretende acelerar el proceso o, surge una imperiosa necesidad de que el esfuerzo personal sostenido en el tiempo sea valorado.
Los tiempos de crecimiento, de asimilación, decantación y aceptación son muy diferentes entre las personas.
Para algunos la espera es parte del recorrido y en otros casos puede convertirse en una meta inalcanzable que solo recordarla produce desaliento y frustración.
Durante más de seis años hube de sortear diferentes situaciones que, afortunadamente para mí, me ayudaron a fortalecer mi objetivo.
En lugar de crear desanimo se convirtieron en un tónico vigorizante confirmando que la elección era la correcta.
Cuando hablamos de Reflexología nos referimos a la terapia que estimula el cuerpo de una persona desde áreas reflejas. Si son áreas reflejas significa que son más de una única y exclusiva área de trabajo.
Reivindicar otras áreas reflexológicas como el rostro, la cabeza y el cuello fue para mí abrir una puerta poco explorada y difundida.
Luego de incorporar, desarrollar y experimentar técnicas de estimulación en el rostro, llegó la etapa de invitar a conocidos y amigos a participar para recibir este método aún en proceso.
Observar las reacciones ante los estímulos, los comentarios, los movimientos personales entre las sesiones y todas las sensaciones registradas por los consultantes, reafirmaron la necesidad de compartir la experiencia a otros colegas para ser multiplicada.
Es así que ve la luz en el primer taller en diciembre del 2012.
Era impensado para mí en ese entonces crear un espacio propio de enseñanza.
Mi alma gitana estaba satisfecha con vagar entre escuelas y establecimientos en donde poder ofrecer las técnicas desarrolladas.
Así como el método tiene nombre e identidad propia, *Método de Terapia Reflexo Facial*, también surgió la necesidad de un espacio propio.
Y entonces, todo llega…
El viernes 14 de junio/2019, me fue entregado entre abrazos y felicitaciones de reconocimiento, el aval al *Espacio de Reflexología Holística & terapias complementarias*.
Un nuevo escalón en mi crecimiento personal como en el desarrollo de esta terapia.
El objetivo es brindar bienestar al prójimo y desde ese lugar he sostenido, ante diferentes adversidades, este proyecto.
La Terapia Reflexo Facial ha sido enseñada a más de un centenar de personas a través de Cursos y Talleres, lo que significa que son muchas las personas que ya se han beneficiado con las posibilidades de este método.
Todo llega y continúa…
Siempre hay algo más para aprender, para experimentar, para crear y para compartir.
La Reflexología es uno de los caminos que elegí transitar para interactuar y acompañar a un otro, diferente y semejante a mí, en su proceso de sanación.
Más allá de la fuerza de voluntad personal, son muchas las manos que nos acompañan.
Mi familia, amigos, y colegas han creído y creen en mis ideales y son sostén en más de una circunstancia, a los cuales les estoy inmensamente agradecido al poder contar con ellos en mi vida.
De modo especial mi agradecimiento a mi Maestra, Alicia Damiano, por haber habilitado su espacio y su calidez humana para mi desarrollo como Reflexólogo y además, acompañar el proceso de alcanzar esta nueva meta.
Quienes deseen y necesiten incorporar una herramienta más, un método terapéutico diferente, ya tienen las puertas abiertas en mi espacio.
Les espero…!!!

Con cariño,
Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor.
Director del Espacio de Reflexología Holística & terapias complementarias.
Reconocido por la Asociación Argentina de Reflexólogos.






Método de Terapia Reflexo Facial.
En este nuevo video te contaré sobre los modos de trabajo que utilizamos en esta terapia.
Para más información consulta la web terapiareflexofacial.blogspot.com
Muchas gracias por tu tiempo de escucha y Nos encontramos en el próximo video.
#terapiareflexofacial


jueves, 7 de marzo de 2019

Para convivir con las emociones, reflexiona y actúa desde la calma


 ¿Cómo te llevas con las emociones? (quinta y ultima entrega)
* ¿Posees capacidad para detectar tus emociones?
* ¿Logras ponerle nombre a tus emociones?
* ¿Puedes expresar tu emoción… sin expresarla desde la emoción?
* ¿Qué emociones hay detrás de las reacciones de los demás? 

* Para convivir con las emociones, reflexiona y actúa desde la calma.

 
Uno de los mayores desafíos que existe es la convivencia, sobre todo con uno mismo…

Aquí comienza el verdadero camino, la acción. El desafío de llevar a la práctica el entrenamiento.

Este es el punto de quiebre donde las personas pierden las esperanzas, se frustran y abandonan.

El idealismo nos hace creer que existen personas perfectas que han superado el enojo, la angustia o el miedo.

Que sus emociones se diluyeron como por arte de magia.

Pues hay una verdad que nadie quiere revelar y es, la magia es solo eso.
La magia es brillantina de colores y paisajes incandescentes.

Las emociones son otra cosa.
Nos dan vida, nos acompañan, nos alertan, nos conectan y nos destruyen.
Todo eso junto y más.

A esto se debe la necesidad de reconocer nuestras emociones.

Identificarlas y nombrarlas.
Aprender a expresarlas sin vomitar toda la carga energética que esta contiene y, descubrir que le ocurre a los demás con sus emociones.

Todo para comenzar el mayor de los desafíos: convivir.

Convivir con nosotros mismos desde la calma, el respeto y calidez con la que nos gustaría ser tratados.

Las emociones son tan solo una parte de todo lo que somos como seres.

Convivir con nuestras emociones, y las de los demás, lleva un verdadero entrenamiento lleno de recursos.

Aprender a respirar de un modo diferente, a caminar para descargar la energía que nos sacude el cuerpo, saber pedir un espacio de tiempo-distancia para evitar mezclar las situaciones.

Reconocer el automatismo con el cual reaccionamos permanentemente.

Distinguir la diferencia de emociones provocadas por nuestros pensamientos o recuerdos de las que surgen por lo que nos ocurre en el momento presente.

Desarrollar la observación y comprensión de nuestro entorno sin juzgamientos, desde la empatía.

Descubrir que, a nuestro modo, la calma es nuestra mejor actitud, el más sabio consejero y, una fiel compañía.

Recordemos que siempre existe la opción de aceptar el error, pedir disculpas y, volver a comenzar.

¿Te fue útil la nota…?
Muchas gracias por leerme.

Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor.

sábado, 23 de febrero de 2019

Observa como es la reacción y descubrirás que emociones hay detrás…


(Los resortes emocionales que nos obligan a reaccionar….)

La función de las emociones es el medio para adaptarnos al ambiente que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente.

En algunos casos en forma de crisis más o menos violentas y, según el carácter de la persona, más o menos pasajeras.

Cuando algo nos provoca incertidumbre o inseguridad, por detrás comienza a crecer el Miedo. Se despierta la necesidad de protección.

Al encontrarnos ante una situación imprevista, muy diferente a lo acostumbrado, nos desconcertamos o sobresaltamos. La Sorpresa se presenta para ayudarnos en como orientarnos ante lo nuevo.  

Como seres humanos, experimentar emociones implica un conjunto de informaciones conscientes y subconscientes que dan marco a como percibimos y valoramos el mundo con el que interactuamos.

Dentro del conjunto de informaciones, podemos comenzar por nuestra sensibilidad de carácter, el entorno donde nos criamos, la educación recibida, las creencias y actitudes, nuestro compromiso ante la vida.

Al observar atentamente, tomando distancia, tanto de las reacciones propias como las reacciones de los otros, podremos descubrir y comprender que emociones han provocado reaccionar de tal modo.

Lo primero que ocurre cuando nos sentimos avasallados en ponernos a la defensiva. Al comprender cuales emociones están por detrás de las reacciones podemos descubrir si son una respuesta emocional sin control  a diferencia de una ofensa personal.

Recordemos que siempre existe la opción de la pregunta.

¿Esta reacción que estas expresando es contra mí?...
¿Necesitas agredirme por algo en particular?

¿Te fue útil la nota…?

Muchas gracias por leerme.

Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor.

lunes, 18 de febrero de 2019

¿Puedes expresar tu emoción… sin que te domine?


* ¿Puedes expresar tu emoción… sin expresarla desde la emoción?  (Desde la angustia, el enojo, desde el miedo)

Cuando la emoción gana espacio dentro nuestro perdemos el control. Todo nuestro ser, nuestro cuerpo se siente como poseído. Hasta llegamos a expresar palabras ajenas a las que habitualmente utilizamos. Incluso, actuar físicamente, agrediendo.

Al expresarnos desde la emoción es la energía de la emoción la que domina la situación. Es la bronca, la envidia, el miedo, la tristeza entre otras las que hablan por nosotros. En consecuencia, nuestro comportamiento, el dialogo que adoptamos se contamina de juicios, criticas o reproches.

Necesitamos que por sobre todo se comprenda lo que ocurre en nuestro interior, toda esa avalancha que invade cada célula del cuerpo sea comprendida. Que algo o alguien contenga aquello que nos expone al límite del desborde.

Perdemos la perspectiva de la situación, hablamos y actuamos inconscientemente otorgándole todo el control a las emociones.

¿Qué alternativas tenemos para modificar esto?

Si logramos detectar las emociones e identificar su nombre, la opción que nos queda es utilizar la descripción de lo que sentimos.
Esto nos permite tomar distancia y atenuar la ebullición interna.

Por ejemplo, “Comprendes que tu actitud de haberte comprometido con una tarea y haberte olvidado me enoja muchísimo…”
Otro, “me siento muy triste y defraudado por la actitud con la que me tratas, el tono de voz con el que me hablas…”

Si logramos salir del lugar de estar a la defensiva para exponer claramente cuál es nuestra visión de la situación, otorgamos a la otra persona que también pueda expresar su parecer.
“a mí me pasa esto….”, “este es el modo en que entiendo esta situación y me provoca esta emoción….”

Como todo cambio de actitud, implica un permanente ejercicio. Lograr percibir lo que sentimos, como se llama y cuál es el mejor modo, para lograr comunicarlo si generar una agresión.


Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor

sábado, 9 de febrero de 2019

Las “cosas” por su nombre…





¿Cómo te llevas con las emociones?
(segunda nota)
* ¿Posees capacidad para detectar tus emociones?
* ¿Logras ponerle nombre a tus emociones?
* ¿Puedes expresar tu emoción… sin expresarla desde la emoción?
* ¿Qué emociones hay detrás de las reacciones de los demás?
* Para convivir con las emociones, reflexiona y actúa desde la calma.

-Siento una cosa aquí en el pecho que me pone mal….!!!
-De tanto pensar la cabeza se me va a explotar…!!!
-Tengo una cosa acá en la garganta que no me deja respirar…!!! 

¿Estas sensaciones son físicas o emocionales?
¿Qué nombre le pondríamos a estas emociones?

Decir que tengo una cosa en el pecho es muy diferente de percibir que siento una emoción. Y que esa emoción tiene nombre: ANGUSTIA, por ejemplo.

Al poner nombre a nuestras emociones las podemos identificar y diferenciar. Es muy diferente la angustia del miedo, o la envidia de la indiferencia.

Para ello necesitamos comenzar a ampliar nuestro vocabulario emocional. Cuantas más palabras incorporemos más opciones tendremos de reconocer y diferenciar lo que sentimos.
Te aseguro que la sensación de nombrar una emoción por lo que es resulta magníficamente reconfortante.

Mientras estamos sintiendo eso en alguna parte todo se hace complejo. 

Observa que al decir: “sintiendo eso”, carece de nombre y, nombrar: “en alguna parte”, carece de lugar en nuestro cuerpo.

O sea, todo está indefinido, incierto y, se presta a todo tipo de fantasías y especulaciones.

Cuando olvidamos lo valientes que somos para tantas cosas y perdemos el coraje de acompañarnos a nosotros mismos, delegamos nuestras responsabilidades a otros. Esperamos que otros resuelvan nuestras emociones y sentimientos.

Todos sabemos que la gran mayoría de las disfunciones y patologías tienen un componente emocional. 
Una emoción que nos quedó atorada en la garganta puede desencadenar una contractura o, afonía, tal vez  faringitis o desequilibrio tiroideo. 

Cuanto más tiempo retengamos una emoción mayor serán las posibilidades de que se produzca un desequilibrio.

Al poder nombrar lo que sentimos, se convierte en una entidad que está separada de nosotros, que podemos observar y describir, incluso dialogar con ella. Para lograr preguntar que necesita esa emoción.

Sentir tristeza es diferente a sentirse apenado o decaído por algo en particular y, mucho más diferente sentir tristeza que melancolía. Sentir inseguridad es diferente del miedo.

Te dejo unos ejemplos para que observes la diferencia y cual palabra se acerca a tu real sensación.

Tomemos la emoción de: “frustración”, las opciones podrían ser: decepción, desencanto, desilusión, desengaño, defraudado.  

La emoción de “sensible”: impresionable, delicado, emotivo, sentimental, susceptible, suspicaz, blando, piadoso, compasivo, tierno.
Todas apuntan a lo mismo pero cada palabra se siente diferente.

¿Qué sensación te produjo leer esta nota?

Si fue de agrado, nos vemos en la próxima.

Muchas gracias por leerme…
Saludos,
Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico, Instructor.

martes, 5 de febrero de 2019

¿Posees capacidad para detectar tus emociones?


¿Cómo te llevas con las emociones?

* ¿Posees capacidad para detectar tus emociones?
* ¿Logras ponerle nombre a tus emociones?
* ¿Puedes expresar tu emoción… sin expresarla desde la emoción?
* ¿Qué emociones hay detrás de las reacciones de los demás?
* Para convivir con las emociones, reflexiona y actúa desde la calma. 






veamos la primer pregunta...
¿Posees capacidad para detectar tus emociones? 

Lo primero a trabajar y, hablo de un trabajo interno, muy personal, es comenzar a observarnos. Esto parece algo “raro”. ¿Qué quiere significar esto de observarnos?
¿Acaso debo andar con una camarita que me siga a todas partes? ¿Tengo que pasar el día con el celular haciendo selfies? ¿Necesito mirarme más seguido al espejo?
Obviamente que cuando hablamos de observación es llevar nuestra mirada, nuestra atención y percepción hacia el interior. Ese mundo tan privado, tan reservado y tan desconocido.
Para ejemplificarlo, reflexiona sobre esto: ¿cuantas veces te has golpeado con la punta de una mesa o el marco de una puerta y sin reparar en el daño has continuado como si nada?  En la vida, en otros planos como el espiritual, psicológico o el emocional, hacemos lo mismo. Seguimos como si nada hubiera pasado.
Por lo tanto, al observarnos, podemos encontrar todo tipo de conductas a partir de experiencias vividas que utilizamos para desenvolvernos. Esas conductas que conforman nuestros hábitos. Y en muchos casos esos hábitos se vuelven en contra obstaculizando el crecimiento.
Retomando el tema de las emociones, es necesario reconocerlas. Si subes tres pisos por escalera sin para vas a sentir palpitaciones.
Ahora, si te encuentras sentada en un sofá muy cómodo,  mirando la novela de la tarde en el televisor y de pronto, ante una determinada escena romántica comienzas con palpitaciones o te lloran los ojos, pues eso es emocional. Lo que le sucede a tu cuerpo es una reacción emocional.
Cuando te pones roja de vergüenza o de rabia es una reacción emocional. Eso significa que estas sintiendo una emoción.
Observarnos es descubrir la conexión con lo que sentimos: ¡Ahhh…! Esto que estoy sintiendo es una emoción.
¡Y esta emoción hace que reaccione de tal manera! ¡Que pase el día entero queriendo arreglar un problema desde mi cabeza!
¡Y en caso que no alcance el día continúo durante toda la noche, totalmente desvelada…!
Las emociones nacen en nuestro cuerpo, por ello influyen sobre nuestro cuerpo, sobre nuestros pensamientos y acciones.
Pero tengo una sorpresa de regalo.
Como toda situación en la vida, viene con premio.
Y el premio es que por detrás de esa primera emoción que hemos descubierto hay muchísimas más por detrás.
Una clásica emoción de mi padre era el enojo.
El enfado que mi padre expresaba cuando yo sacaba malas calificaciones en la escuela tenia por detrás la emoción del miedo, la frustración y el fracaso de no haber terminado el sus estudios.
Y para empatar la cosa, te comento de mi madre.
La obsesión de mi madre con el tema de la higiene, motivo por el cual nos perseguía si dejarnos tocar nada, estaba sustentado por el miedo ante varios episodios de enfermedades ocurridos en su niñez.
Por ello, el sano entrenamiento que podemos realizar es el de conectar con nuestras emociones para reconocerlas.
Las emociones son solo eso, emociones. Reacciones de nuestro organismo ante una situación. Entenderlas, detectarlas, anticiparlas es un verdadero desafío que produce un antes y un después en nuestras vidas.
Recordemos que somos seres emocionales que hemos aprendido a pensar. Reconocer lo que sentimos es un camino para aprender a conocernos…
Si quieres jugar en como descubrir emociones te dejo esta clave:
Hazte esta pregunta... ¿Qué estoy sintiendo en este momento?
¿Hay alguna otra emoción más…?

Mis saludos hasta la próxima…

Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor.