lunes, 21 de marzo de 2016

aprender a mirarnos...




Cuando ignoramos las necesidades de nuestro cuerpo, las de cada uno en particular, es muy probable que surjan disfunciones. Las disfunciones son las encargadas de avisarnos que algo se está desorganizando, ya sea por exceso o carencia, por falta de atención o a punto de colapsar. Desatender estas señales, es caminar hacia el estado que denominamos: estar enfermos. Desde la piel hasta la orina pueden cambiar de coloración, la transpiración o el aliento modificar su olor habitual, el brillo en la mirada o las características del cabello, pueden opacarse. Todos son mensajes de que algo esta ocurriendo, ni bueno ni malo, solo ocurre.

Aprender a reconocer estas señales es poder observarnos con atención, con cuidado hacia nosotros mismos, con aceptación en las posibilidades y limitaciones, con tolerancia en nuestro aprendizaje.

Uno de los caminos hacia nuestro auto-conocimiento es comenzar a preguntarnos y escuchar todas las respuestas que surjan sin interponer juicios de valor. ¿Alguna vez te cuestionaste si sentías frio o calor? Solo se siente, y uno actúa en consecuencia. Reconocer nuestras propias señales es permitirnos preguntar y aceptar las respuestas aunque sean opuestas a nuestras expectativas. La mayoría de las veces las expectativas nos alejan de nuestras necesidades en el presente. Reconocernos tal y como somos, es poder contar incondicionalmente siempre con nosotros mismos.

Extracto del libro: Terapia Reflexo Facial.
Ernesto Reich, Reflexólogo/Instructor.

lunes, 27 de abril de 2015

...un camino hacia la Compasión, el Nervio Vago.


El  Nervio Vago también es llamado como el Nervio de la Compasión, ya que al estar activo produce “ondas cálidas” en nuestro cuerpo, sensación que sentimos cuando recibimos un abrazo, una caricia, o nos emociona algo.   En permanente investigación, se estima que su activación promueve los sentimientos de cuidado, de intuición, de altruismo, compasión, gratitud, de amor y predispone al disfrute y la felicidad.
Según declaraciones del Dalai Lama, el asiento de la compasión es en realidad biológico, algo muy necesario para la supervivencia.  El desarrollo de la sabiduría y la compasión son el camino para hacer frente a las circunstancias de vida cotidiana y muchas veces desfavorables, ya que limitan nuestra salud.  Es indispensable comenzar a aprender a trabajar en conjunto con nuestro cuerpo en lugar de trabajar contra él.
Cuan más flexibles somos, más saludables estamos.
  
La clasificación funcional del Sistema Nervioso divide las diferentes vías neurales de acuerdo al rol que cumplen, sin importar si estas recorren parte del sistema nervioso central o periférico.
El sistema autónomo se clasifica en Simpático y Parasimpático, sistemas que tienen funciones en su mayoría antagónicas. Los niveles de hormonas del estrés de nuestro cuerpo están regulados por este sistema.
El Sistema Nervioso Simpático es el sistema del comportamiento de huida o escape, y se activa ante todo lo que interpretamos como situaciones de emergencia.
El Sistema Nervioso Parasimpático, es un sistema de reposo, nos ayuda a mantener la calma, promoviendo la relajación, el descanso, el sueño, la desaceleración del ritmo cardíaco, del ritmo respiratorio, la contracción de las pupilas, aumenta la producción de saliva en la boca, entre otras funciones.
Inerva la mayor parte del cuerpo por medio del nervio vago, que es emitido desde la cabeza.

El nervio vago o nervio neumogástrico es el décimo de los doce nervios craneales. Comienza en el bulbo raquídeo e inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago, el páncreas, el hígado y vísceras. 
El (par) nervio vago, una vez ingresado en la zona del tórax, actúa de diferente modo y alcanza distintos órganos.


Desde la Terapia Reflexo Facial, la estimulación del Nervio Vago, además de producir una agradable relajación, activa su funcionalidad y promueve el registro tanto corporal como emocional.  Una herramienta útil ante diferentes disfunciones, teniendo en cuenta su recorrido y participación.

jueves, 6 de noviembre de 2014

El trabajo de saber Recibir, Filtrar, Reabsorber, y Soltar….Los Riñones.

El trabajo de saber Recibir, Filtrar, Reabsorber, y Soltar….Los Riñones.

El proceso de nutrición del cuerpo humano genera muchas sustancias inútiles, residuos tóxicos para nuestro organismo, por tal motivo, es necesario expulsarlos al exterior.  La orina es uno de los medios por el cual desintoxicamos nuestro cuerpo.  De la creencia popular que uno toma mucha agua para limpiar el cuerpo y los riñones es errónea.  Los riñones son un órgano encargado de equilibrar, filtrar y depurar unos 2.000 litros de sangre por día.  Esos dos “porotos” de unos 12cm de largo, 6cm de ancho, 3cm de grosor y un peso de 150 gramos, purifican un litro de sangre por minuto, o sea, cada cinco minutos es desintoxicada toda la sangre de nuestro cuerpo.  Además, participan en la regulación del volumen de sangre constante, mantienen el control de acidez (ph), regulan la presión arterial segregando una hormona llamada renina, y  la producción de hemoglobina (glóbulos rojos).  

¿Y de donde sale la orina? La orina es creada por los riñones a partir de la filtración de la sangre.  Este líquido es idéntico al plasma sanguíneo, salvo que carece de proteínas plasmáticas.  De este modo luego de ser filtrado, muchas de las sustancias que lo componen son reabsorbidas por el organismo para su re-utilización y el resto, ya modificado en su composición y concentración, es excretado por las vías urinarias para acumularse en la vejiga y mas luego salir al exterior.  Un litro y medio por día es la cantidad de orina que fabrican los riñones, ese liquido amarillento conteniendo células muertas, urea y sustancias tóxicas nitrogenadas.  Un cóctel explosivo dentro de nuestro cuerpo.


De acuerdo a como convivimos con nuestro organismo será el modo de trabajo de nuestros riñones.  La alimentación, la actividad física, el estrés, el consumo de medicamentos por largos períodos de tiempo, los hábitos de retener el deseo orinar o las enfermedades crónicas pueden ser algunas de las causas de sus disfunciones.

Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico, Instructor TRF.

jueves, 16 de octubre de 2014

...el difícil viaje hacia el sueño.

El insomnio es la dificultad para iniciar o mantener el sueño y puede manifestarse como: dificultad para conciliar el sueño (insomnio inicial), despertar frecuente durante la noche o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).
Según su duración puede dividirse en insomnio agudo si dura menos de 4 semanas, sub-agudo cuando tiene una duración de entre 4 semanas y 6 meses, o crónico si dura más de 6 meses.
La queja más frecuente asociada al insomnio es la somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.  
El insomnio puede manifestarse debido a muchas causas,  estrés, trastornos psiquiátricos como ansiedad o la depresión, insomnio relacionado con alteraciones del ritmo circadiano o por ciertos medicamentos.
Las causas más comunes son las situaciones generadas por estrés temporal o crónico, debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, sexuales, económicas, etc.; por las condiciones físicas del espacio en el que se descansa; hábitos irregulares del sueño, así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse; hábitos alimenticios inadecuados (cenas copiosas, irse a la cama con hambre); el consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso (té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y drogas varias); Trastorno de estrés post-traumático: después de algún accidente, de un golpe, de un traumatismo o de alguna otra situación estresante (generalmente intensa y repentina)es posible que el individuo tenga dificultades leves o graves para descansar; por estados de ansiedad excesiva o debido a los efectos secundarios de medicamentos.
Reflexionar sobre los hábitos y conductas cotidianas colabora a modificar esta disfunción.   “si quieres algo diferente, actúa diferente”…
Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico, Instructor TRF.

Guía de Práctica Clínica Para el Manejo de Pacientes con Insomnio en Atención Primaria. / Ministerio de Sanidad y Política Social. Comunidad de Madrid.

National Institutes of Health, General Medical Sciences.
http://www.hospitalaleman.org.ar/mujeres/insomnio-causas-y-tratamiento/

domingo, 31 de agosto de 2014

lunes, 7 de abril de 2014

El cuello, esa simple parte del cuerpo que conecta...


Torre sobre la que observas,
Púlpito desde el que proclamas,
Soporte donde alojas la recepción de los sonidos,
Canal de tus sensaciones y emociones,
Tronco desde el cual floreces…

El cuello, esa simple parte del cuerpo que conecta la cabeza con el tronco. 
Área en donde se cuelgan alhajas o tejidos, y gran parte de las tensiones. Espacio de comunicación entre nuestros pensamientos y el resto de nuestro cuerpo.  
Estructura móvil que nos habilita a direccionar nuestra mirada en distintas direcciones. Continente de vasos sanguíneos y linfáticos, de glándulas, estructuras óseas y músculos variados. 
Receptáculo de nuestro sistema de fonación, a través del cual nos comunicamos; y de la tiroides, quien regula nuestro metabolismo.  
Pasillo por el cual circulan nuestros nutrientes, el aire y los alimentos. 
Muralla que detiene todo aquello que, desde el cuerpo, no debe llegar a la cabeza o, pensamientos que no necesita el cuerpo.  
Esa simple parte expuesta a tantas disfunciones.

Uno de los primeros lugares donde depositamos tensión en nuestro cuerpo es el cuello. Existen señales que son indicadores claros de que algo ocurre. Entonces, comencemos por observar nuestra postura corporal. 
Hombros encorvados como cubriéndonos, la cabeza agachada en actitud de pesadez o resignación, se achica el espacio del cuello levantando los hombros casi apoyando la cabeza sobre ellos. 


El Cuello es la parte del tronco que une la cabeza al tórax.
Sus límites están dados,  en el borde inferior,  por el borde superior del esternón y las dos clavículas en el frente del cuerpo, y en la espalda a la altura de la apófisis espinosa de la 7° vértebra cervical.   
En el borde superior,  por la parte inferior del maxilar (inferior), la articulación temporo-maxilar, la apófisis mastoidea, y el borde de la protuberancia occipital externa.
Desde la superficie hacia el interior de cuerpo encontramos la piel, los músculos, las fascias, los huesos y los órganos.
Pero además, el cuello es canal de transito de los sistemas circulatorio, linfático, nervioso, endócrino, digestivo y respiratorio.

Toda la información que reciben los órganos de los sentidos del medio externo y re-trasmite en directivas al medio interno circula “por la autopista” del cuello.

Cuáles son las posibles disfunciones que podríamos encontrar?
Contracturas, edemas, disfonías, laringitis, faringitis, hipo/hipertiroidismo, tensión, sensibilidad a las temperaturas, enrojecimiento de la piel, etc.
Todo aquello que es parte del cuello o, por algún motivo, se ha alojado allí.

Que reflexiones podemos hacer al momento de orientar las causas o generar prevenciones:

§ ¿Molestias o dolor de cabeza, cuello o espalda?

§ ¿Esfuerzo muscular o golpe en la cabeza o el cuello?

§ ¿Presiones emocionales en el trabajo o en casa?

§ ¿Hay consciencia de las posturas corporales habituales?

§ ¿Se practica algún ejercicio físico?

§ ¿Se realiza un chequeo anual de su estado corporal-orgánico, de dentición?

§ ¿Ejerce presión en sus mandíbulas (bruxismo)?

§ ¿Padece de ruidos internos en los oídos (tinnitus)?

§ ¿Problemas en articulaciones, circulatorios, endocrinos?



Acompañemos a nuestros consultantes es sus procesos de cambio.
Ernesto Reich, Reflexólogo Holístico/Instructor.
Director de la Escuela Holística Argentina de Terapia Reflexo Facial.



martes, 25 de febrero de 2014

la tensión que quita nuestra sonrisa...BRUXISMO



Lo más probable sea que la llegada del dolor nos muestre esta disfunción., el bruxismo.
Sin ser conscientes, durante el día o mientras dormimos, apretamos o rechinamos los dientes.  Generalmente, el bruxismo está más asociado con el dormir,  el momento en donde nuestro cuerpo debería comenzar a relajarse, y que en muchos casos ocurre lo contrario.
Todas las preocupaciones o tensiones acumuladas durante el día comienzan a expresarse durante la noche en el momento del descanso.  
Y como individuos,  todos diferentes tanto en nuestro modo de percibir el entorno como la forma en que interrelacionarnos con él, las causas, obviamente, también son variadas.
  • ·         La carga de estrés que la persona experimente,
  • ·         Durante cuánto tiempo y cuan fuerte aprieta o rechina los dientes,
  • ·         La postura corporal,
  • ·         Sus posibilidades de relajación,
  • ·         Su estilo de alimentación,
  • ·         Los hábitos posturales al dormir.



Los síntomas pueden abarcar distintas o todas las opciones…
  • ·         Ansiedad, Estrés y Tensión.
  • ·         Estados de Depresión.
  • ·         Dolor en los Oídos. (debido en parte a que las estructuras de la articulación temporomandibular están muy cerca del conducto auditivo externo y a que usted puede percibir dolor en un lugar diferente de su fuente, lo cual se denomina dolor referido)
  • ·         Dolor de Cabeza.
  • ·         Insomnio.
  • ·         Sensibilidad en los dientes a las cosas frías, calientes o dulces.
  • ·         Inflamación y/o dolor en la mandíbula.


Reducir el estrés diario, el uso de técnicas de relajación, los masajes y toda terapia que acompañe a encontrar un espacio de modificar esta disfunción, son alternativas validas para mejorar nuestra calidad de vida.

La Terapia Reflexo Facial es un método que cuenta con muchos recursos para acompañar esta dolencia.
Ernesto Reich, Reflexólogo, Instructor.


Fuente: Instituto Nac de Salud /U.S.A. www.nlm.nih.gov/medlineplus/